Ante la próxima terminación de Autopistas del Café y su respectiva reversión al Estado colombiano y la continuidad de la evaluación de la iniciativa Conexión Centro, Odinsa Vías aclara información que ha circulado recientemente en columnas de opinión e invita a revisar los resultados de la concesión, comprender las condiciones que rigen la terminación de su contrato y a evaluar la alternativa Conexión Centro para mantener y fortalecer la infraestructura vial de la región.
Sobre Autopistas del Café
El modelo de concesiones viales ha contribuido a transformar la conectividad del Eje Cafetero. Tras cerca de tres décadas de operación, Autopistas del Café se prepara para revertir la infraestructura al Estado colombiano, en un proceso que requiere planeación, transparencia y continuidad en la prestación del servicio.
Autopistas del Café es una concesión de Primera Generación (1G), adjudicada y estructurada bajo las necesidades de hace 30 años, para superar el rezago vial de la época. La infraestructura actual es completamente diferente a la que existía antes de la concesión: es un corredor que cuenta con 256 kilómetros, un túnel, 103 puentes y viaductos, cuatro centros de atención al usuario y obras como los viaductos La Estampilla, las variantes de Chinchiná, Santa Rosa de Cabal y Condina, el Puente Helicoidal y el túnel del Helicoidal.


Además de las obras, ha aportado beneficios a sus habitantes como la promoción de más de 56.000 empleos a lo largo de su historia; ahorro en tiempos de desplazamiento y costos de operación vehicular; fortalecimiento de la seguridad vial mediante señalización, iluminación, puentes peatonales, intersecciones y servicios al usuario; una reinversión de $310.000 millones de excedentes para diseños, obras y mantenimientos no contemplados en el alcance inicial del contrato; así como una inversión en programas sociales y ambientales superior a $30.000 millones, mediante programas como la construcción de sistemas sépticos y filtros de agua, becas universitarias e iniciativas para emprendedores, como el Tambo Artesano.
Frente a las inquietudes naturales por el cierre del ciclo, es importante aclarar:
- Al hacer un balance, los datos oficiales indican que Autopistas del Café ha cumplido con sus obligaciones contractuales, especialmente con el 100% de las obras y mantenimiento. La Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) y la interventoría certifican un índice de estado de la vía de 4,6 sobre 5, superior al 4,0 exigido contractualmente, indicador observado desde su entrada en operación.
- En cuanto a la fecha de terminación del contrato. El horizonte estimado hacia 2027 no obedece a una decisión unilateral, una prórroga discrecional ni a los recientes decretos de emergencia por el terremoto. La duración de la operación responde al modelo financiero pactado, según el cual la concesión termina cuando se alcanza la TIR estipulada en el contrato.
La rentabilidad de los inversionistas en esta concesión vial de primera generación es determinada y regulada contractualmente por la Tasa Interna de Retorno y su seguimiento y control se hace sobre el modelo financiero contractual; se materializa después de cubrir los costos de construcción, operación y mantenimiento, así como la deuda bancaria, los intereses y los impuestos durante la vida del proyecto. El análisis de la rentabilidad debe considerar la estructura financiera y la rigurosa vigilancia de la ANI y la interventoría, por lo cual no es cierto que existan ganancias desproporcionadas.
- La transición hacia el modelo de obra pública tradicional, tras la reversión del contrato, implica transferir la infraestructura al Estado, pero no garantiza tarifas más bajas, recursos para nuevas obras ni el mantenimiento y mejoramiento de los estándares de servicio. La geografía y la demanda del corredor exigen atención constante. Reconocer lo construido y mantenido significa partir de los hechos, el marco contractual y una valoración integral de los resultados para evaluar la alternativa más conveniente para este corredor estratégico en Colombia.
Conexión centro
- La nueva Iniciativa Privada (IP) Conexión Centro y Autopistas del Café son proyectos distintos. Autopistas del Café tiene una vida finita y debe culminar conforme a su contrato. Conexión Centro, por su parte, es una iniciativa nueva, estructurada bajo los estándares de la Quinta Generación (5G), con alcance, diseño y obligaciones propios.
- Conexión Centro propone una inversión de $7 billones ($4,02 billones en Capex y $3,31 billones en Opex) para intervenir 334 kilómetros. La iniciativa contempla construir 77 kilómetros de segundas calzadas, 20 intersecciones y 50 kilómetros de ciclorrutas, además de mejorar sustancialmente las vías existentes. También prevé generar más de 54.000 empleos y crear un fondo para inversiones en obras regionales.
Su diseño ha incorporado las voces de los departamentos del Eje Cafetero mediante espacios de socialización, talleres de identificación de impactos y audiencias públicas. Este proceso ha permitido incluir obras solicitadas en dichos espacios como la segunda calzada La Manuela-La Trinidad, la rectificación de puntos críticos, la segunda variante Condina, la disminución de tarifas de peaje y la implementación de tarifas diferenciales para las poblaciones vecinas. La participación ciudadana ha sido valiosa para identificar necesidades locales y mejorar las soluciones propuestas antes de que existan decisiones definitivas.
Estas cifras permiten dimensionar la iniciativa y deben analizarse junto con sus compromisos, distribución territorial y mecanismos de seguimiento.



- Sobre la revocatoria de su rechazo, es clave tener en consideración que no constituye una aprobación del proyecto ni la adjudicación del contrato, sino la reanudación de la etapa institucional de análisis técnico, jurídico, financiero y social de esta propuesta. Considerándose como parte de este proceso, la realización de una socialización de los cambios con los grupos de interés de todos los departamentos, que permita contar con información clara y detallada sobre este.
Conexión Centro representa una oportunidad para que Caldas, Risaralda, Quindío y Valle del Cauca mantengan y potencien su conectividad, actividad productiva y desarrollo. El debate debe procurar que cada compromiso sea claro, cada inversión esté justificada y cada beneficio llegue efectivamente a las comunidades. Con rigor técnico, transparencia y diálogo, el Eje Cafetero puede convertir la infraestructura en una herramienta de bienestar para las próximas décadas.
Comprender cómo funciona una concesión no significa excluir preguntas ni evitar el escrutinio, sino responderlos con información verídica, socialización y evaluación de los resultados, sobre todo cuando se trata de infraestructura estratégica para el desarrollo regional.
































